Sensores de compuestos orgánicos volátiles (COV)
Diseñados para entornos químicos complejos en plantas industriales, estos sensores utilizan tecnologías de detección PID o electroquímicas de alta sensibilidad para detectar con precisión gases volátiles nocivos específicos, como el benceno, el formaldehído y el tolueno. Gracias a su excelente selectividad, identifican gases cancerígenos irritantes en el monitoreo de emisiones de parques químicos, talleres de pintura por pulverización y control de contaminación en renovaciones. Su diseño mejorado contra el envenenamiento garantiza una respuesta de nivel de segundos y una estabilidad de línea base a largo plazo, incluso con interferencias de gases de fondo.